El mercado ecuestre español es un referente mundial. Cada año, una gran cantidad de caballos de Pura Raza Española (PRE), ejemplares de salto y doma clásica, sementales de alto valor genético y yeguas de cría cruzan el océano hacia destinos como América del Norte, Centroamérica, Asia o Medio Oriente.
Sin embargo, enviar un equino al extranjero no es como enviar un paquete comercial: es un proceso vivo, lleno de normativas cambiantes. Detrás de cada envío hay una inversión importante y, sobre todo, un animal sensible que requiere el máximo bienestar.
En esta guía te explicamos, de forma clara y sin tecnicismos innecesarios, qué implica realmente exportar caballos desde España y cómo lo gestionamos nosotros desde Alicante.
La complejidad del mercado internacional equino
Cuando un animal vivo cruza las fronteras de la Unión Europea hacia un país tercero, las reglas del juego cambian por completo. Cada país de destino exige su propio protocolo zoosanitario para proteger su cabaña local.
Para exportar caballos desde España con éxito, hay que coordinar a muchos actores:
- Veterinarios oficiales y laboratorios homologados.
- Ministerios y autoridades aduaneras.
- Aerolíneas de carga y agentes aduaneros en origen y destino.
Un solo error burocrático puede dejar al caballo bloqueado en el aeropuerto, generando costes diarios y obligando a reiniciar trámites médicos desde cero.
Fase 1: Recogida y movimientos nacionales
El viaje empieza mucho antes del aeropuerto. Recogemos caballos por toda la península ibérica con nuestra propia flota de camiones especializados, climatizados y videovigilados. Contamos con un servicio de transporte terrestre propio que prioriza el descanso y bienestar del animal.
El caballo viaja con su pasaporte equino y la guía sanitaria de traslado nacional emitida por la Oficina Comarcal Agraria (OCA). Si procede de otro país de la UE, viaja amparado bajo certificado TRACES.
Fase 2: Periodo de aislamiento oficial
La mayoría de destinos fuera de la UE exigen aislamiento previo en origen. Para cumplir este requisito, trasladamos al caballo a nuestro centro de cuarentena en Alicante. Oficialmente somos un centro de concentración homologado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), cumpliendo todas las normativas internacionales de bioseguridad.
La duración varía según el destino: desde no exigir aislamiento (EE. UU.) hasta 15 días (EAU), 28 días (México) o más. Durante ese tiempo, el equipo supervisa la dieta y vigila el estado anímico del caballo para que llegue al vuelo en plena forma.
Fase 3: Control sanitario y certificaciones
Esta es la etapa donde se decide el “pasaporte de vuelo”. Los acuerdos bilaterales se rigen por los ASE (Acuerdos Sanitarios de Exportación) firmados entre España y cada país importador.
Tomas de muestras y laboratorios
Durante la cuarentena, los veterinarios oficiales del Estado acuden al centro para extraer muestras de sangre y, según el destino, PCR genitales o nasofaríngeas. Las muestras se envían exclusivamente a laboratorios reconocidos por el MAPA.
Cumplimos con las exigencias de cada país destino. Las enfermedades clave que se descartan son:
- Anemia Infecciosa Equina (Prueba de Coggins).
- Piroplasmosis (Babesia y Theileria).
- Arteritis Viral Equina (AVE).
- Metritis Contagiosa Equina (CEM), especialmente en reproductores.
- Muermo y Durina.
Tratamientos y certificado final
Junto con los resultados negativos, el caballo recibe las desparasitaciones exigidas y tiene las vacunas al día. Cuando el expediente está completo, el Puesto de Inspección Fronterizo del MAPA emite y sella el Certificado Sanitario de Exportación. Sin este documento es imposible exportar caballos desde España.
Fase 4: Despacho de aduanas y flete aéreo
Gestión aduanera
Solicitamos a nuestra Agencia Aduanera el despacho de la documentación para obtener el DUA y el EUR-1 (dependiendo del país). Verificamos que los códigos arancelarios (TARIC) coincidan con la naturaleza del equino y que las facturas comerciales estén en orden. Sin la luz verde de Aduanas, el caballo no puede volar: no será despachado en el aeropuerto de salida.
El vuelo en jetstalls
Trasladamos al caballo desde Alicante hasta el aeropuerto de salida (Zaragoza, Lieja, Luxemburgo, Ámsterdam o Frankfurt según destino). Volamos en aeronaves cargueras donde los caballos viajan en contenedores especiales llamados jetstalls, acompañados durante todo el trayecto por un Groom profesional que les proporciona heno, agua y supervisa su seguridad. Coordinamos toda la exportación internacional de caballos puerta a puerta.
Nuestro compromiso: exportaciones seguras y transparentes
En Equus Export sabemos que detrás de cada exportación hay una gran inversión y una profunda pasión por estos animales. Somos una empresa familiar con dedicación exclusiva al bienestar equino. Llevamos más de 15 años gestionando directamente cuarentenas, transportes y trámites, sin depender de terceros.
Si buscas un equipo humano que te responda por WhatsApp o por teléfono y resuelva tu exportación de principio a fin, escríbenos por WhatsApp o llámanos directamente y diseñaremos el plan de exportación a la medida de tu caballo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es obligatorio asegurar a mi caballo antes de la exportación?
No es un requisito legal, pero es altamente recomendable. Los seguros de tránsito (Transit Insurance) cubren la mortalidad del equino desde que sube al camión en origen hasta la entrega en destino, incluido el periodo de cuarentena.
¿A qué destinos exportáis habitualmente?
Trabajamos con destinos en América del Norte (EE. UU., Canadá), Centroamérica y México, Sudamérica, Oriente Próximo (EAU, Qatar, Bahrein), Asia (incluido Tailandia, donde llevamos años operando) y otros países según los acuerdos sanitarios vigentes. Cada destino tiene sus particularidades y nosotros las gestionamos.
¿Cuánto equipo personal puede viajar con el caballo?
Las aerolíneas son muy restrictivas por peso y seguridad. Solo se permite equipaje muy ligero junto al caballo (manta ligera, cabezada de repuesto, protectores blandos). Los baúles de guarnicionería de concurso se cotizan por separado como carga comercial.